Ok, ¿ya bajé las expectativas? Bien. Continuemos entonces.
Si no viven dentro de una burbuja, ya se habrán enterado de la crisis financiera que amenaza con acabar con las mismas bases de nuestra querida civilización occidental. Y oriental. Y del norte. Y del sur. Y de todos lados.
Ah, pero ya va. ¡Nosotros no! ¡Porque nosotros tenemos socialismo, y el socialismo tiene corazón! ¿Verdad? ¡Gracias, Presidente, por evitar que el capitalismo salvaje del Imperio nos haga daño! ¡Ahora estamos a salvo!

Bueno. De regreso al tema. A lo mejor han leído que todo este mogollón (miren, ahora utilizo palabras provenientes de otros países hispanohablantes. ¡Yay!) tiene su origen en el tema áquel de las hipotecas chimbas (subprime mortgages) que le dieron a gente que no iba a poder pagar y que, al explotar la burbuja del mercado inmobiliario en Estados Unidos (claro, es culpa del Imperio), en efecto no pudieron pagar. Y en el exceso de confianza al transar una cantidad de instrumentos financieros de dudoso riesgo. Y en que todos los bancos se prestan dinero entre sí, pero ahora ya nadie presta. Y en que los ingleses depositaron su dinero en bancos islandeses. Y en Lehman Brothers, Bear Stearns, AIG, Bush, la guerra en Irak, el socialismo del siglo XXI, el alto precio del petróleo, et al.
Y dele.
Bueno, en unas breves líneas yo intentaré hacer lo que ningún economista del mundo ha podido hacer satisfactoriamente hasta ahora: explicar de forma inequívoca el por qué de la crisis financiera.
Ambicioso, ¿no?
Citando mi post anterior:
"La gente que atiende en el Deutsche Bank sufre de serios problemas de lectoescritura."
- Gastón en su post anterior
Muy bien. Gastón llega a Alemania. Tiene que abrir una cuenta, porque aquí sin una cuenta se la pasa uno muy mal. Por ejemplo, te quedas sin internet. O no te puedes inscribir en la universidad. Dos consecuencias de no tener cuenta. Plomo.
Ok. Estás en un país nuevo. Tienes que abrir una cuenta. ¿Bajo qué criterio eliges el banco?
...
Exacto. Ni idea.
Muchos bancos. BW Bank. Dredsner Bank. Commerzbank. Sparkasse Karlsruhe. GE Money Bank (correcto, el mismo GE de las lavadoras). Und so weiter.
Deutsche Bank.
Hey, ese es un banco grande. El más grande de Alemania, ¿no? Ciertamente. Debe ser el mejor, ¿no? ¿Va a colapsar? Espero que no. Bueno, vamos a abrir la cuenta ahí entonces.
¡Qué pro la agencia! Muy bien, aquí viene una señora a preguntarme algo.
Señora: Was können wir für Sie tun?Gastón: Quisiera abrir una cuenta.
Señora: Muy bien. Tome asiento, ya le atendemos en un momento.
Pero no es cualquier asiento, de esos que están todos unidos por una misma viga, apoyados sobre una pared. No. Me siento como en un lounge. Hubiese podido tomar café, pero no tomo café. Pero hay libros de mesa sobre las mesas. Pero qué fancy, pues.
Oh, aquí viene un tipo.
Tipo: Hallo! Ich heiße ___ ______. Was kann ich für Sie tun? (¿otra vez?)
Gastón: Sí, quisiera abrir una cuenta.
Tipo: Muy bien, sígame por favor.
Oficina, etc. Ok, soy estudiante. ¡Muy bien! Tenemos una cuenta para jóvenes, libre de comisiones, y además puedes recibir una tarjeta de crédito sin costo alguno durante el primer año, bla bla bla (en alemán, etc.) Copia del pasaporte, listo.
Bien.
"Recibirás las tarjetas en unos cuatro o cinco días, junto a tu número de cuenta, por correo."
Bueno, pasan un par de días, y no había llegado nada. Pero no debo caer en pánico. El tipo dijo cuatro o cinco. Aunque el detalle es que necesitaba el número de cuenta. Bueno. Voy al banco, digo que abrí la cuenta hace un par de días, y que necesito el número ya. Excelente. Me lo dan en un papelito.
¿Por qué no me lo dieron justo cuando abrí la cuenta? No lo sé.
¿Y las tarjetas?
Espere unos dos o tres días más.
Pasan cuatro días. No hay nada en el correo.
Pasan cinco días. No hay nada en el correo.
Pasa una semana. No hay nada en el correo.
Bueno, pero qué raro. ¿Qué habrá pasado?
Gastón regresa entonces al banco. ¿Qué pasa que no he recibido mis tarjetas?
La señora que me atiende coloca cara de sorpresa. ¿Será que está bien escrita la dirección?
Klosterweg 28 Zi.Nr. EG203
Karlsruhe 76131
¿EG203? No, mi habitación es G203, no EG203. Sin la E. El wey que abrió la cuenta añadió la E accidentalmente.
"¡Ah, pues ahí está el problema!" me dice la señora muy convencida. EG quiere decir Erdgeschoss, es decir, primer piso. Y aunque por casualidad vivo en un primer piso, el hecho de que esté esa E ahí impide que me llegue el correo exitosamente.
Es el precio que se tiene que pagar por la eficiencia del correo aquí, supongo. O escribes bien la dirección, o no llega el correo. No es como Ipostel, que aunque es lento e infame, puede manejar variaciones tales como:
Avenida Principal de Alto Prado
Av. Principal de Alto Prado
Av. Ppal. de Alto Prado
Av. Ppal. Alto Prado
Av. Ppal. de Lomas de Prados del Este
(y todas las demás variaciones)
Ah, pero ya va, señora. Hay otro error también. Mi nombre dice Gastor Oswaldo Larrazabal Labrador. No, no, yo no soy ningún castor, ni tampoco me llamo Gastor. Mi nombre termina con N.
Señora: Tut mir leid, pero necesitamos el pasaporte para poder corregir el nombre.
Gastón: Pero no tengo mi pasaporte... lo dejé en la oficina de registro para que me pongan el permiso de residencia...
Señora: ¿Tiene una copia?
Gastón: Sí, pero no la tengo aquí.
Señora: Bueno, con eso es suficiente. Búsquela y regrese lo más rápido posible, para corregir el nombre y ordenar las nuevas tarjetas.
Muy bien. Voy a la casa y de regreso al banco en bicicleta. En menos de media hora (no es precisamente cerca). Bien, de aquí al Tour de France.
Pero cuando regresé al banco, ya la señora se había ido a almorzar. Oh no.
Me atiende otro wey ahí.
Bueno, el problema es que hay un error en mi nombre; por eso traigo la copia del pasaporte.
Ah, pero para eso va a tener que hacer una cita.
¿Qué? Pero la señora que me atendió hace media hora me dijo que eso había que hacerlo hoy mismo.
Hm... ya vengo... voy a preguntar... *cara de perdido*
El que me atiende tiene cara que de lleva trabajando aquí como una semana nada más. Ah.
Muy bien, permítame sacarle copia a su copia del pasaporte, y su nombre será corregido. En cuatro o cinco días recibirá sus tarjetas nuevas.
Ok. Bueno, lo que Ud. diga. Salgo del banco con la esperanza de que la diligencia haya quedado bien hecha. Pero hay algo que me dice que no.
Regreso a los dos días, o algo así. Me atiende el mismo tío de antes. "Yo vine hace dos días, a corregir el nombre, etc. ¿Quedó todo bien?" Ah, cierto, me acuerdo. Sí, sí, todo corregido. Bien.
Y el lunes de la semana pasada, me llegó la tarjeta.
5264 7812 9237 3098
GASTOR OSWALDO
LARRAZABAL LABRADOR
¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!
(por si acaso, el número no es de verdad)
¡No me llamo Gastor! ¡Me llamo Gaston, con N! ¡ENE!
Pues hay que regresar al banco. ¿Qué fue lo que pasó? La semana pasada me dijeron que habían corregido el nombre.
Oh, disculpe. Parece que quien hizo la corrección se equivocó también. Corrigió su nombre únicamente en la dirección, pero dejó intacta la información de la cuenta. Por eso llegó la tarjeta con el nombre incorrecto.
Ah bueno, bien. Excelente. Entonces no sólo se equivocaron una vez, sino dos. Y después se preguntan que por qué hay crisis financiera.
Bueno, esa es mi corta historia con el Deutsche Bank.
¿Pero Gastón, recibiste las tarjetas nuevas?
Ahhhhh... ¿tú ves?
Sí, sí las recibí. Con el nombre bien. Al fin. Y eso está muy bien.
Bueno, para terminar quiero aclarar que no tengo nada en contra del Deutsche Bank. Al menos parece que la plata que tenga ahí no se va a desaparecer. O eso dijo ayer en una entrevista el CEO del Deutsche Bank, Josef Ackermann. ¿Le creo? Bueno, si ustedes tienen dinero en Estados Unidos/Reino Unido/Holanda/Islandia/cualquier país cuyo sistema bancario vaya a colapsar, no tengo problema en que me manden la guita para acá y yo se las cuido mientras tanto. ¿Bueno, eh?
Ahora, brevemente con otras noticias. Hoy tuve la primera clase de verdad aquí.
Pues mi introducción a la vida académica seria en Alemania fue una muy amigable clase de Mehrphasenreaktoren (reactores multifásicos) a las 9:30 de la mañana, y luego en la tarde una de Reaktionskinetik.
Venga, vieja.
¿Qué tal estuvo?
Bueno. Digamos que hoy me di cuenta dos cosas muy distintas son la profesora de la clase de alemán y la profesora de la clase de reactores multifásicos.
Pero bueno, no quiero pensar que sea tan grave. No creo que lo sea. Espero que sea cuestión de acostumbrarme.
Espero.
9 comentarios:
Post divertido "tigre" XD
Gassy, pero... No entiendo :funone: Yo tenía entendido que habías ido a Alemania a aprender Alemán. No a aprender cosas de multi.. cosos. No.
Bueh, nada. Adelante, "compatriota". Acá te esperamos sin crisis, tal como el presi-presi lo anunció.
Un beso y felicitaciones en tu uso de diferentes términos de diferentes naciones.
Me pegue sin invitacion al blogcillo...me trae buenos recuerdos de epocas de intercambio. Aunque en mi caso nunca termino! Aqui sigo.
Cheers from Tokyo.
Keep up the good work Gastor, espero más posts xD
jajaja que comico lo del banco... es bueno saber que no solo aqui hay tal ineficiencia. Mira, sabes que somos Deutschland para HNMUN 2009?? la emocion pues! Yo ando estudiando aleman ahorita... por eso mi hype...
Jajajajaj EXCELENTE Gastor!
Jajajajajaja.
Wie geht's dir in Deutschland? Como te han tratado? Tengo ganas de ir a Karlsruhe auch :).
Saludos!
"...el socialismo tiene corazón".
Jajajajajaja.
"...porque la sangre es roja y el corazón está a la izquierda". Todos somos comunistas, tigre.
Qué bueno lo de Ipostel y las variaciones de la Avenida Principal de Prados del Este, jaja.
Bueno; saludo, Joe.
gastorrrrrrrrrrrrrrrrrrr
eriberto si es sapo, pitiyanke wanabbe comunista
berro gastoR yo ni siquiera entenderia eso en español! jajajajjaa cualquier parecido con Vzla e spura coincidencia, hace poco me llegaron los estados de cuenta de octubre del año pasado jajajaja muacks
KB
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